lunes, 10 de enero de 2011

Ese portugués...


Me parece que hoy es la jornada, y casi la hora, más indicada para reconocer la importancia indiscutible que Cristiano Ronaldo (más conocido como CR 94, por los millones de euros que costó) tiene para que el Real Madrid mantenga vivas las esperanzas de disputarle al Barça los títulos en juego en ese deporte otrora llamado balompié: Liga, Copa, Champions, en los dos últimos casos con el permiso de algún tercero o cuarto en discordia.

Con su físico de extraordinario atleta, su infinito deseo de ganar, su temperamento ibérico e isleño, su prodigioso control de la pelota, su misílica velocidad, su dominio matemático del sentido de las distancias y, en fin, sus portentosas cualidades futbolísticas, Cristiano puede llegar a convertirse para el Madrid (si no lo es ya) en el líder capaz de encabezar el retorno de los sueños perdidos.

Papeles como el que desempeñó en el partido de ayer ante el Villarreal, liderando muy por delante de todos sus compañeros, pero sin olvidarse de ellos, una remontada que parecía algo más que peliaguda, acreditan para el jugador portugués una imagen de espejo en el que el viejo espíritu madridista puede llegar a reconocerse. Y tal vez resucitar.

Es una gran suerte tener a un deportista de tan soberbia calidad en la Liga española. Además, la madurez parece irle acercando poco a poco a una forma de estar en el campo que le ayudará a superar de forma definitiva inercias infantiles para transformarlo en el gran baluarte de la tribu blanca. Y, ya digo, en el verdadero recurso capaz de plantar cara y acaso desbancar al que quizá sea el mejor equipo de la historia (aunque esas comparaciones siempre son complicadas, incluso imposibles).

En todo caso, hoy, en esta tarde, lluviosa en Madrid y en otras muchas partes de Europa, me parece que es el momento adecuado para decirlo claramente e incluso con énfasis: «¡Ese portugués... qué bueno es!!»


6 comentarios:

Antonio del Camino dijo...

Yo, aun coincidiendo en general con los comentarios anteriores, continúo a la espera de que "ese portugués" dé la cara en un partido realmente importante: contra "El Equipo" a batir, léase el Barçá; en una final, donde tras el pitido que cierra el partido no es posible ninguna rectificació. (Y me da igual que lo haga con el equipo que le paga o con su selección: no lo he visto nunca aparecer en los partidos importantes). El día en que lo vea jugar sin tanta ansiedad, con más humildad y sin innecesarios desplantes, comenzaré a pensar que, quizá sí, es el jugador que le hacía falta al Madrid. Mientras tanto, y a pesar de heroicidades como la de ayer, continuúo teniendo mis reservas.

Un abrazo

cristal00k dijo...

¡Feliz 2011 y feliz vida, Alfredo!

Navajo dijo...

Aunque los calzoncillos de Armani le sienten mejor a CR, Messi es mejor.

Alfredo J. Ramos dijo...

Antonio, como madridista (y sin embargo sensato) que sé que eres, me parece que te dejas vencer excesivamente por el pesimismo. Aunque comparto tu opinión,. Y no sólo la comparto sino que nada me gustaría más que comprobar cómo los hechos te dan la razón. Pero por bien del espectáculo (no creo que el fútbol pueda ser ya otra cosa), alguien tendrá que plantar cara a la magia blaugrana... y creo que para eso, hoy por hoy (mañana ya veremos), CR, lo que su estilo puede significar como contrapunto de contudencia y latigazo a la paciencia artística del tiqui-taca, es el máximo, tal vez el único, candidato. Un abrazo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Graciñas, fubolera Cristal, lo mismo te deseo.

Alfredo J. Ramos dijo...

Navajo, eso (que Messi es el mejor) es lo que dice todo el mundo, incluidos los votantes de la FIFA que acaban de otorgarle por segunda vez el balón de oro..., trasfondo nada disimulado de este post que, desde esa perspectiva y no sin cierta ironía, se esforzaba en remar a la contra... Para mi también es indiscutible que Messi es el Number 1, aunque estaba convencido de que el ganador de ese pedrusco dorado iba a ser Iniesta o, en su defecto, Xavi. Pero está visto, je je, que por Europa nos tienen envidia (a nosotros y a nuestra deuda), y antes de reconocer cualquier mérito hispano... son capaces de cualquier cosa, incluso de reincidir en obviedades.

Cristiano por su parte, fiel a sí mismo (o sea, ilusamente bravucón), ya ha dicho que el año que viene será él quien acuda a recogerlo.

En cuanto a lo de los gayumbos de Armani, pues no sé que decirte...: hay cierto desaliño indumentario que cuadra buen con el físico enteco del argentino y potencia más si cabe, en el imaginario popular, el singular combate entre la Pulga y la Bestia... Una historia (o propiamente fábula) muy repetida en la que, si bien el porte de la segunda suele despertar los fervores más brutos, son las habilidades de la primera las que acaban llevándose el gato de la admiración popular al agua de la sorda venganza que los débiles siempre están tramando contra los fuertes...

Como se ve, diversiones, incluso delirante, no nos faltan.

Un abrazo.

PE: Me entran dudas sobre cuáles puedan ser los colores futboleros más admirados en la reserva. No sé por qué (o sí, pero Sabina me excusa de decirlo), les supongo más bien colchoneros... sea solo por cierta sugerencia pielrroja (palabra, por cierto, que la RAE no admite, ni siquiera en sus recientes vuelos panhispánicos). Otro hau.