viernes, 18 de diciembre de 2009

Papalotes





Ya me gustaría que el cielo de Copenhague, donde este 18 de diciembre la Cumbre del Clima vive sus horas decisorias (las decisivas pasan a cada rato), se llenara por unos instantes de una nube de hermosos papalotes capaces de recordar a los VIP allí congregados que, entre tantas y tan acuciantes cuestiones sobre el futuro del planeta, hay también en el aire una pregunta sencilla, ingenua, acaso tópica, pero ineludible: ¿dónde jugarán los niños?
Cuenta el abuelo que el grupo mexicano Maná lo veía así:

Nota: mi intención era colgar una versión en vivo de la canción, bastante más potente y teatral, pero la inserción está desactivada. Puede verse aquí.


Imagen: Volando cometas, de David Brenes ©. Acrílico sobre lienzo. (Tomado de la web Hielo Azul)

4 comentarios:

manolotel dijo...

Siempre por los pelos y siempre de mínimos, aunque esta vez el acuerdo acoge a nuevos paises. Igual corremos detrás de los acontecimientos, detrás de ese iceberg que se deshace, pero ¡que otra cosa se habría podido conseguir!

Yo pienso en esos paises a los que se les dice que las reglas de juego que han servido para que los paises industrializados se desarrollaran ya no valen para ellos; que ahora toca ser limpios y que les darán para comprar balletas...

¡Es tan complicado y a la vez tan injusto todo...!

Ya te he comentado en Brocal que es un prodigio de sutilidad.

Un abrazo fuerte y serenas Fiestas.

Francisco Javier Ramos dijo...

Lo que está claro es que el cambio climático existe que está producido por el uso de combustibles fósiles que la única alternativa son las energías renovables y que las reglas del juego han cambiado.
Cada momento de la historia es diferente y ahora los países en vías de desarrollo deben ser conscientes de que lo que les valió a otros a ellos no les vale, eso sí habrá que proporcionarles las energías renovables.....
...y si no pues tendremos que hacer caso al activista Paul Watson y usar sus diez mandamientos para salvar al planeta

1. No traigas más seres humanos al mundo.
2. Castra y esteriliza los animales domésticos que sea posible.
3. Vuélvete vegetariano y reduce tu consumo de recursos.
4. Atrévete a pensar fuera del paradigma creado por el gobierno.
5. Haz que tu vida valga para algo antes de morir.
6. Vive tu vida de acuerdo con las leyes de la ecología.
7. Rechaza el antropocentrismo y adopta una perspectiva biocentrista.
8. Atrévete a fallar, a vivir, a ser inmune a las opiniones de la humanidad.
9. Ama esta vida. Es la única que tendrás.
10. No te dejes atrapar por las fuerzas del antropocentrismo.

y después de esto....
Feliz Navidad

Alfredo J. Ramos dijo...

Gracias, Manolotel. Al final, ni siquiera de mínimos puede hablarse. Aunque quizás si haya cambiado algo y quienes nunca han movido ficha pueden empezar a hacerlo. El tiempo (en su doble sentido) lo dirá. De momento, una causa inmediata queda pendiente: la liberación del director de Greenpeace, Juan López de Uralde, absurdamente detenido y amenazado con ser objeto de un castigo desproporcionado.

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Javier, eso se llama contundencia, sí señor. No sé si todas las letras del decálogo watsoniano valen lo mismo (de hecho, más bien me parece que algunas son literales disparates). Pero a la vista de lo que cuesta que quienes manejan los resortes del poder caigan en la cuenta de algunas "obviedades" y actúen en consecuencia, quizás sea esa la única forma de "razonable" de proceder.

cristal dijo...

Me ha encantado esta entada, Alfredo. Por cierto, también yo le dediqué otra a esta fallida cumbre que nos ha dejado a todos con la cabeza caliente y los pies fríos.

Genial el vídeo de Maná, tanto la letra como la música transmiten un mensaje que, a este paso va a resultar más dramático de lo que nos imaginamos.
Un abrazo grande.